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Los sabios representaron 64 combinaciones de estas dos energías vitales, 64 modos de ser o prototipos de vida, cada uno es un "hexagrama" compuesto de 6 trazos o líneas superpuestas -- -- (yin, partidas) o ----- (yang, llenas). Cada hexagrama representa un "cuadro", una situación en el tiempo, estudiada por sabios y maestros que basaron su conocimiento en la observación de la naturaleza de este planeta, del universo que nos rodea y en la experiencia acumulada de muchas generaciones de hombres sabios dedicando su vida al conocimiento de las Leyes del Universo. Y ellos pudieron comprobar como estas combinaciones de energías influían desde el Cielo, sobre la Tierra y en el Hombre. Los 64 hexagramas forman parte del Tao, del Gran Camino, son 64 mini-caminos por los cuales todos los hombres de este planeta pasean desde su nacimiento hasta su muerte.
Para hacerse
entender, los maestros creadores del I Ching eligieron un lenguaje
pictorial, porque es atemporal, hecho de elementos de la naturaleza
conocidos por todos los seres de este planeta. Este lenguaje visual
es muy familiar en las culturas chinas y japonesas, pero para
nuestra mente occidental, es más difícil librarse de la necesidad de
conceptualizar, de entender con la mente. El I Ching, al igual que
la poesía de los Haikus, no se puede descifrar con la mente sino con
el corazón. Así, se entiende sin esfuerzo. Y la maravilla es que, no
pasa el tiempo, 5000 años más tarde, ese lenguaje se entiende
perfectamente, porque los símbolos de la naturaleza son nuestros
espejos directos, y hablan con una parte que nuestra mente no puede
alcanzar, con nuestros corazones.
Su origen es
mítico, y está unido a la figura del fundador de la cultura china,
Fu-Hi, afirmándose que lo descubrió en el caparazón de una tortuga
mágica que surgió del Río Amarillo. Otra leyenda afirma que fue el
propio Dragón quien le otorgó los signos básicos que constituyen el
sistema del Oráculo.
CHARLA ENTRE JORGE LUIS BORGES Y ERNESTO SÁBATO
Borges: No se que escritor dijo: "Las ideas nacen dulces y envejecen feroces"
Sábato: ¡Hermosa frase! Además son siempre los pensadores los que mueven la historia.
Borges: Pienso que toda la historia de la humanidad puede haber comenzado en forma intrascendente, en charla de café, en cosas así, no?
Sábato: Perdone que me quede tocado por esa frase que usted cito. Recordemos las cosas feroces que se hicieron en nombre del Evangelio. Y las atrocidades que hizo Stalin en nombre del Manifiesto Comunista.
Borges: ¡Que extraño!... nada de eso a ocurrido con el Budismo.
Sábato: (Con tono escéptico) Pero dígame, Borges, ¿A usted le interesa el Budismo en serio?. Quiero decir como religión. ¿O sólo le importa como género literario?
Borges: Me parece ligeramente menos imposible que el cristianismo (ríen). Bueno, quiza crea en el Karma. Ahora, que haya cielo e infierno, eso no. Por un instante las risas se confunden con las palabras. Los dos se divierten ¿Y qué opina de Dios, Borges?
Borges: (Solemnemente irónico) ¡Es la máxima creacion de la literatura fantástica!. Lo que imaginaron Wells, Kafka o Poe no es nada comparado con lo que imagino la teología. La idea de un ser perfecto, omnipotente, todopoderoso es realmente fantástica.
Sábato: Si, pero podría ser un Dios imperfecto. Un Dios que no puede manejar bien el asunto, que no haya podido impedir los terremotos. O un Dios que se duerme y tiene pesadillas o accesos de locura: serían las pestes, las catástrofes....
Borges: O nosotros (Se ríen). No se si fue Bernard Shaw que dijo: "Dios esta haciéndose"
Sábato: Es un poco la idea de Strindberg, la idea de un Dios histórico. De todas maneras las cosas malas no prueban la inexistencia de Dios, ni siquiera la de un Dios perfecto. Usted acaba de insinuar que cree mas bien en los budistas. Si un niño muere, de modo aparentemente injusto, puede ser que este pagando la culpa de una vida anterior. También puede ser que no entendamos los designios divinos, (que pertenecen a un mundo transfinito).
Borges: Eso coincide con los últimos capítulos del libro de Job.
Sábato: Pero dígame, Borges, si no cree en Dios ¿Por que escribe tantas historias teológicas?
Borges: Es que creo en la teología como literatura fantástica. Es la perfección del genero.
Sábato: Entonces, suponiendo que fuera el Gran Bibliotecario Universal, ese bibliotecario que toda la vida soñó ser. Borges pondría en el primer lugar la Biblia, no?
Borges: Y sobre todo un libro como Summa Teológica. Es una obra fantástica muy superior a la de Wells.
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